miércoles, 1 de febrero de 2012

Manzanas rojas

Manzanas rojas es una pieza teatral cuyos protagonistas son dos jóvenes, uno judío y otro palestino, que viven en la misma ciudad y a los que separa un “muro de la vergüenza”. El registro formal estándar (y no excesivamente literario), la extensión de los diálogos (no hay largos parlamentos) y la temática de la obra (la xenofobia y las divisiones fronterizas) la hacen especialmente indicada para trabajar con alumnos de 12 a 14 años

Imagínate Andrea

Andrea es una niña a la que una enfermedad obliga a estar conectada a una máquina. Su hermano Javier, que ha decidido hacer algo para animarla, le anuncia que ha construido, con la ayuda de un vecino científico, una máquina del tiempo que permite viajar hasta otras épocas y lugares, como el Antiguo Imperio Romano


Óscar, papá y el trampolín de tres metros

El pequeño Óscar tiene un problema: le da miedo saltar desde el trampolín de tres metros porque es demasiado alto. Sus amigos le gritan: "¡Cobarde, gallina...!" Pero papá va a ayudarle. ¿Juntos lo conseguirán?


La giganta Cereza

La giganta Cereza está triste porque los animales no van a verla. Sus lágrimas provocan unas tremendas inundaciones, así que se juntan en un arca para que no les cubra el agua. La única que se queda con la giganta es la mofeta, a la que no dejan subir al arca debido a su olor. Cuando todo se calma, los animales se reunirán con ellas para escucharlas cantar.


Cuaderno de Desarrollo Lector de La giganta Cereza

Imita al señor Coc



Señor Coc es un señor cocodrilo que disfruta cada momento del día y tiene un sinfín de actividades que hacer siempre. Con él se pueden aprender un montón de cosas y de un modo simple y natural. Al final de cada historia siempre hay una alegre, colorista e inesperada sorpresa. Libros instructivos sobre acciones cotidianas presentados con elementos desplegables, vivos colores, y solapas para levantar y hacer descubrimientos.

martes, 17 de enero de 2012

La vida sale al encuentro



La vida sale al encuentro fue concebida en Vigo, escrita en Comillas y editada por vez primera en México. Se nos cuenta la historia de Ignacio y de su amigo Pancho. Jóvenes de quince años, adolescentes que poco a poco van descubriendo las emociones de la vida y su drama. El amor y la muerte de los seres queridos. Contado con magistral despliegue de matices afectivos, la narración es una constante interiorización de este progreso vital. El amor como centro de vida, como motor de unas acciones que se despliegan en el tiempo pero que trascienden su realidad. El amor como sustento y razón de las cosas.

Pero no es una novela pía, ni mucho menos sentimental. Es una novela de sentimientos y de ideales grandes. Su impronta pedagógica es muy importante. El Padre Urcola -alter ego del autor- orienta a unos muchachos demasiado vulnerables a las emociones y a los impulsos propios de su edad. Él les va enseñando a encajar el dolor y les desvela la importancia del sacrificio si quieren conseguir algo que merezca la pena. El lector perspicaz recuerda, durante la lectura de esta novela, el Retrato de un artista adolescente, de James Joyce. Desde otro punto de vista se nos cuenta algo muy parecido: el inconformismo ante la mediocridad por parte de unos jóvenes que anhelan mucho más. ¿Educación en valores? Efectivamente: educación en virtudes, en hábitos buenos que vayan haciendo más y más consistente el devenir existencial, intelectual y espiritual de unos personajes que son personas, que estudiaron en ese colegio de Vigo en 1951, y que nos siguen conmoviendo ahora.

Un libro que hay que leer o releer. Tanto los adolescentes comos sus padres o educadores. Aquí no se divaga en lo decorativo, aquí se cuenta algo más fundamental: el aprendizaje de la vida y sus circunstancias más radicales. Ésas sobre las que queremos construir la felicidad.

Vivir en las nubes: cuentos y juegos para niños y padres



Vivir en las nubes, dirigido a lectores del Segundo Ciclo de Primaria, es una colección de diez cuentos ambientados en Aragón. En las narraciones conviven la realidad que nos rodea con la fantasía de la que hacemos uso para divertirnos, junto con valores humanos como el respeto a las diferencias y a la Naturaleza. Cada vez vemos más necesaria la colaboración de las familias en el proceso lector de sus hijos, no solo como ayuda e este aspecto de su desarrollo, sino como forma de compartir con ellos el goce de la lectura. Por eso, la autora expone en el prólogo una propuesta de juegos de expresión que sin duda proporcionarán ratos de diversión a los niños y a los mayores una vez leídos los cuentos.